Patón entra por la puerta de madera apenas sostenida por una vieja bisagra en su parte superior, la casa es humilde y hecha con materiales antiguos, el techo estaba hecho de tejas, un antiguo material hecho de tierra. Patón no lo sabía, pero su casa había sido un establo de una familia acaudalada del Aguascalientes del siglo XIX. El tiempo y el desarrollo urbano ya habían acabado con la antigua hacienda, que había sido absorbida por muchas otras construcciones. De alguna forma le daba la idea de que su casa era vieja porque se escuchaban muchos ruidos en las noches, lo cual indicaba que la estructura ya no era tan sólida.
En su pequeña y pobre casa, Patón podía finalmente descansar de un día siendo el bufón de las calles de Aguascalientes. Al llegar lo primero que hacía era quitarse los largos e incómodos zapatos, piezas de ropa que los hombres y mujeres usaban en los pies hasta finales del siglo XXIII, antes de que la revolución tecnológica del año 2278 permitiera a la gente generar ropa y calzado de forma instantánea, usando los conocimientos científicos y las habilidades de la magia descubierta cerca de 100 años antes.
Tras deshacerse de los molestos zapatos, Patón se removía los ropajes de tela que también usaba la gente anteriormente, tras lo cual se disponía a tomar una limpieza automática y poner sus antiguas ropas en el limpiador automático de objetos físicos.
Esa noche Patón se dispuso a relajarse mientras pensaba en lo difícil que era hacer reír a la gente en la calle. A veces algún niño reía al verlo con su atuendo de oficinista del siglo XX, con zapatos de cuero de animal, un atuendo completo llamado traje, un adorno para el cuello llamado corbata. Lo cierto es que la gente había cambiado mucho desde se tuvo que abandonar el uso del agua, teniendo que pasar por soluciones que incluían el uso de tecnomagia para limpiar cosas y para crear el alimento líquido conocido como maná, y que había hecho innecesario tomar agua, la cual era cada vez más difícil de conseguir.
Lo cierto es que los humanos habían tenido que evolucionar por la falta de agua, puesto que los océanos se contaminaron a un nivel irremediable cerca del año 2150. El adoptar a la tecnomagia como reemplazo a las comodidades de antes, hizo que los humanos perdieran también mucho de su identidad, incluyendo en gran parte su sentido del humor.
Mientras pensaba en nuevas formas de hacer a la gente reír, Patón sabía que no podía hacer bromas relacionadas con la desaparición del agua, puesto que era tabú hablar de eso. Pensó que podía hacer una broma sobre los extintos perros, los cuales seguían causando fascinación, sobre todo a aquellos que no conocieron a los perros y gatos, puesto que su extinción fue más o menos reciente.
Pensó en una broma relacionada con perros, puesto que los videos y documentos que quedaron de esos interesantes animales cautivaban a chicos y grandes. Se le ocurrió una broma corta, algo así como:
“¿Qué hace un perro con un taladro? Ta-ladrando.”
Justo acababa de pensarlo, Patón dio una carcajada pues su broma le había gustado. Aunque sabía que su voz se había escuchado lejos, no se imaginaba que los vecinos habían llamado a los guardias de la paz, quienes apenas 3 minutos después ya estaban tocando a la puerta, pues los vecinos se habían quejado de que alguien estaba perturbando la paz.
Patón les dijo a los guardias:
- Usted disculpe señor guardia, es que yo me dedico a hacer reír en la calle y estaba planeando un nuevo chiste.
- ¿No sabe que la risa es algo de otra época y que es inmoral reírse en público? Preguntó el guardia.
- Lo siento mucho guardia, es que es mi trabajo, no quería molestar a los vecinos.
- El guardia le miró y le dijo: No se apure, no hay delito que perseguir, pero tratamos de preservar la paz y usted sabe que eso de la risa es un tabú estos días.
- Muchas gracias por su comprensión, tratare de molestar menos a los vecinos.
Apenas había terminado de decir eso, cuando un vecino dice:
- Otra vez hablando con fantasmas Patón. Ya necesitas ir al manicomio.
- Estaba hablando con un guardia de paz, es que es difícil vivir en el siglo XXIII y ser bufón en las calles de Aguascalientes, con esta sociedad sin humor y afectada por la falta de agua.
- Cual siglo XXIII, si estamos en 2024, y ya no hay problemas de agua porque ahora el agua es MIAA, tuya y de todos, gracias al gobierno de Tere Jiménez. Este programa es público, ajeno a cualquier partido político. Queda prohibido su uso con fines distintos al desarrollo social.
- Creo que soy el único que puede vivir en dos tiempos a la vez, pensó Patón. Ese es el poder que he adquirido tomando mi galón de tequila todas las mañanas. Nadie sabe lo que se avecina en 300 años, solo yo puedo vivir en ambos tiempos y dimensiones, los demás nunca lo sabrán.

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